250 mts. norte del Automercado en San José Centro.

Misión

Misión

“Guiar a las personas a encontrar su identidad en Jesús y así descubrir su lugar en la familia de Dios. Acompañar y proveer herramientas  en el aprendizaje y revelación de Su Palabra. Enseñar como relacionarse con El Espiritu Santo y ser llenos de El.  Identificar  y mostrar que glorifican el nombre de Dios cuando caminan en su identidad de Hijos. Y equiparlos para su ministerio en la iglesia y la misión de su vida en el mundo.” 

Guiar a la identidad:

El compartir las buenas nuevas de salvación es mostrar al mundo que Dios dio el primer paso para reconciliar a la humanidad consigo mismo. Esta reconciliación consiste en volver a conciliar su plan original de que seamos sus hijos, esto a traves de nuestra respuesta de fe y amor en la obra redentora de su hijo Jesus.

Acompañar y proveer en la revelación:

Jesus comisiono a la Iglesia a “Ir y hacer discípulos”, El mismo nos dejo el mejor modelo de hacerlo al acompañar y proveer las herramientas que necesitaban sus discípulos para poder recibir la revelación del Reino de los cielos. Como hijos de Dios nuestro crecimiento espiritual es en la manera en que recibimos revelación de Su palabra. En medio de esta revelación es importante para el creyente ser acompañado y guiado en su caminar con el Señor, el acompañamiento incluye consejería, ejemplo y un espacio seguro en donde las personas puedan abrir su corazón para que la Luz de Jesus sane sus corazones.

Enseñar en la relación con el Espiritu Santo:

Jesus nos prometio un guía y consolador, su Espiritu, el cual habita dentro de nosotros (Juan14:26). Es importante para el creyente aprender a relacionarse con El, entender que no es una fuerza abstracta o una energía interna, si no mas bien una persona, Dios mismo manifestándose en Espiritu a sus hijos. Comprender que dentro de nosotros habita un poder ilimitado que accesamos por medio de la fe y que opera a través de nosotros por medio de dones, frutos, operaciones y ministerios el cual El mismo reparte y nutre. (1 Corintios 12:4-7) 

Identificar y mostrar que glorificamos a Dios: 

Glorificamos a Dios cuando caminamos seguros en nuestra identidad como sus hijos. Entender nuestra identidad nos permite llevar mucho fruto en Cristo y ser verdaderos discípulos, de esta manera Dios es Glorificado (Juan 15:8) el fruto se puede describir como las buenas obras en amor que no son forzadas si no que nacen de manera natural (Mateo 5:16). La fe obra por el amor, por lo tanto Dios es glorificado cuando caminamos en amor radical perdonando y restaurando relaciones a pesar de la oposición o el rechazo. (Mateo 5:44-48)   La adoración es un estilo de vida y cuando nos acercamos al Padre como hijos podemos fluir en libertad y así poder acercarnos confiadamente al trono de la gracia. (Hebreos 4:16).

 Equipar para el ministerio y misión.

Todos tenemos un lugar en el cuerpo y una misión que cumplir en el mundo.

Cada miembro del cuerpo tiene una función en particular (1 Corintios 12:27), y parte del propósito de la Iglesia (el cuerpo) es soportarnos los unos las cargas de los otros (Gálatas 6:2). Nuestros dones son para edificarnos y servirnos los unos a los otros. La delegación y distribución de esos dones y ministerios por parte del Señor tiene como meta clara equipar y capacitar a los Santos para la obra del ministerio (Efesios 4:12).

Somos cartas leídas por todos los hombres (2 Corintios 3:2) Todos tenemos un mensaje que compartir, Cristo ha escrito este mensaje en nuestros corazones y su plan es compartirlo con el mundo. En la manera en que comprendemos y creemos en este mensaje su impacto y amplitud es mayor, hay muchas maneras de compartir este mensaje y  como comunidad creemos en la multiforme gracia y creatividad de Dios para hablar a la humanidad hoy.